Casi un mes después os cuelgo otra foto de Blitz. Empieza el frío (bueno, ya está aquí), y Blitz pasa mucho rato en su caja, envuelta en una toalla y rodeada de pelotitas de colores. La mayoría de las veces se despertaba tiritando -¡cómo no!-, así que... le llenamos la caja de virutas de madera. Al principio no le gustó mucho, pero ahora pasa horas y horas (los fines de semana, claro), acurrucada entre la madera. Y calentita, eso sí.
¡Más madera!
¡Más madera!
PD. Os prometo colgar el vídeo del proceso cuando deje de dar error.
Mañana más
Yanara





